Síntesis

Best Practice: Implementation of Liver US Shear-Wave Elastography in Clinical Practice

Lectura: 4 minutos /

Autores del artículo: Madhangi Parameswaran, MBBS, MRes, Masoud Baikpour, MD, David T. Hunt, RDMS, RVT, RT(S), Melanie Orlowski, MHA, RDMS, RVT, RT(R), Anthony E. Samir, MD, MPH, Theodore T. Pierce, MD, MPH[1]


Publicación original: Radiology 2026; 320(1):e252544.

Síntesis realizada por: Gustavo Ortiz[2]

Palabras clave: hepatopatía crónica, elastografía por ondas de choque, ecografía hepática, fibrosis hepática, control de calidad, rango intercuartílico.

Resumen

Introducción y justificación

La enfermedad hepática crónica afecta a millones de personas a nivel mundial, siendo la fibrosis hepática el factor pronóstico determinante de la mortalidad de los pacientes. Aunque la biopsia hepática percutánea se considera el patrón de referencia diagnóstica, su carácter invasivo, complicaciones potenciales y errores de muestreo limitan su uso en el cribado masivo y en el monitoreo a largo plazo.

Como alternativa, la elastografía por ondas de choque (SWE, por sus siglas en inglés, Shear-Wave Elastography) mediante ecografía es una técnica no invasiva, segura y de bajo costo para cuantificar la elasticidad del tejido hepático (Figura 1). A pesar de sus ventajas, la SWE presenta variabilidad intra e interobservador y se ve influenciada por la técnica del operador y factores propios del paciente. Existen directrices emitidas por la Society of Radiologists in Ultrasound (SRU), la World Federation for Ultrasound in Medicine and Biology (WFUMB) y la Quantitative Imaging Biomarkers Alliance (QIBA); sin embargo, las discrepancias entre ellas dificultan su implementación clínica práctica. El objetivo de esta revisión es sintetizar las mejores prácticas y establecer recomendaciones estandarizadas para el uso de SWE en la práctica diaria.

Principales recomendaciones técnicas y de adquisición

1. Preparación del paciente y selección del entorno:

  • Ayuno: Ayuno estricto de al menos 4 horas previo al estudio para evitar elevaciones artefactuales de la rigidez hepática causadas por la hiperemia e incremento del flujo vascular posprandial. Un estudio en estado no ayunado con valores elevados debe interpretarse con cautela, aunque un valor normal descarta razonablemente fibrosis avanzada.
  • Entorno: Se recomienda realizar el estudio prioritariamente en pacientes ambulatorios. En pacientes hospitalizados o en estado crítico, condiciones como transaminitis aguda (>5 veces el límite superior normal), colestasis obstructiva, congestión hepática o diuresis agresiva alteran los valores de elasticidad en ausencia de fibrosis subyacente.

2. Posicionamiento del paciente y del transductor:

  • Posición en decúbito supino o decúbito lateral izquierdo leve (30°), con el brazo derecho elevado sobre la cabeza para ampliar los espacios intercostales.
  • Abordaje intercostal enfocado en el lóbulo derecho del hígado.
  • Transductor perpendicular a la cápsula hepática y paralelo a las costillas para evitar artefactos de refracción del pulso de empuje y sombreado acústico costal (Figura 2).
  • La adquisición de imágenes debe realizarse durante una apnea en posición neutra (evitando espiración profunda o maniobras de Valsalva que incrementan la presión intrahepática).

3. Ubicación y tamaño de la región de interés (ROI):

  • Distancia capsular: Colocar la medición a 1,5-2 cm por debajo de la cápsula hepática para evitar el artefacto de reverberación subcapsular (Figura 3A).
  • Profundidad máxima: Mantener el muestreo a una profundidad menor a 6-7 cm desde la piel (preferentemente en el rango más superficial posible dentro de ese límite) para prevenir la atenuación y aberración de la onda (Figura 3B, 3C).
  • Evitar vasos sanguíneos de gran calibre y centrar el ROI en la línea media del haz del transductor.
  • Se recomienda un tamaño de ROI de 1 cm para optimizar la posición sin abarcar estructuras vasculares o focos heterogéneos.

4. Esquema de adquisición y unidades:

  • Número de mediciones: Se recomiendan 10 mediciones independientes (1 medición por imagen/apnea). Se desaconseja adquirir múltiples ROI en un solo fotograma/apnea hasta obtener mayor evidencia sobre la independencia estadística de las muestras (Figura 4B).
  • Unidades de medida: Velocidad en metros por segundo (m/s) o Módulo de Young en kilopascales (kPa). Se desaconseja realizar conversiones manuales post hoc fuera del ecógrafo, ya que la relación es no lineal y duplica la variabilidad de la medición.

Criterios de calidad y fiabilidad del examen

  • Calidad de la medición individual: Evaluar los mapas de calidad o confianza provistos por los fabricantes y descartar mediciones etiquetadas como fallidas o de baja calidad antes del cálculo de la mediana (Figuras 4C, 4D).
  • Fiabilidad del examen (IQR/M): La razón entre el rango intercuartílico y la mediana (IQR/M) debe ser ≤ 30% para lecturas en kPa o ≤ 15% para lecturas en m/s.
  • Manejo de exámenes no diagnósticos: Ante un IQR/M significativamente elevado o factores limitantes fijos del paciente (hábito corporal muy grande, esteatosis severa), se debe calificar el examen como no diagnóstico y recomendar estudios alternativos como la Elastografía por Resonancia Magnética.

Resumen de directrices consensuadas

Dominio QIBA SRU WFUMB SMC / Síntesis

 

Preparación Según fabricante Ayuno de 4 h; brazo derecho extendido Reposo 10 min; brazo derecho extendido Ayuno de 4 h; decúbito supino/30° DLI; brazo derecho elevado.
Posición del Transductor Paralelo a costillas Abordaje intercostal Abordaje intercostal Paralelo a costillas y perpendicular a la cápsula.
Ubicación del ROI ≥ 1,5–2 cm capsular; < 7 cm desde la piel. 2 cm capsular; < 6–7 cm desde la piel. 1,5–2 cm capsular; < 6–7 cm desde la piel. 1,5–2 cm subcapsular y < 6–7 cm desde la piel.
Adquisición 10 imágenes independientes 10 pSWE / 5 2D-SWE 5–10 pSWE / 3–5 2D-SWE 10 mediciones independientes en apneas neutras.
Fiabilidad (IQR/M) ≤ 30% (kPa) / ≤ 15% (m/s) ≤ 30% (kPa) ≤ 30% (kPa) ≤ 30% (kPa) o ≤ 15% (m/s).

Implementación y mejora continua de la calidad (CQI)

Para consolidar la precisión clínica, los autores recomiendan el uso de equipos de un solo fabricante (para minimizar variaciones longitudinales) y la creación de un esquema gráfico de consulta rápida (Figura 5) junto a un canal de retroalimentación estructurada (Continuous Quality Improvement, CQI) entre el radiólogo y el técnico/sonografista para educar y corregir errores técnicos de adquisición de forma sistemática (Figura 6).

Epígrafes e ilustraciones integradas

Figura 1. Modalidades de elastografía hepática por ondas de choque (SWE). (A) Examen 2D-SWE en paciente femenina de 66 años con esteatosis hepática. La velocidad de onda de choque se evalúa en un mapa codificado por colores (caja de elastografía) y el ROI circular dentro de la zona más representativa otorga el valor cuantitativo (1,33 m/s). (B) Examen de point SWE (pSWE) en paciente masculino de 65 años. La rigidez se calcula dentro de una única caja fija posicionada adecuadamente a > 1,5 cm de la cápsula y < 6 cm de la piel. (C) Trazado de elastografía por ultrasonido impulsado por vibración controlada (VCTE / FibroScan), tecnología no imagenológica basada en impacto mecánico.
Figura 2. Errores de posicionamiento del transductor. (A) Ángulo agudo entre el transductor y la cápsula hepática que genera refracción del pulso de empuje y variabilidad elevada (IQR/M del 25,2%). (B) Artefacto de sombra acústica por contacto insuficiente piel-transductor (puntas de flecha) y sombra costal (flechas) que debilitan la generación de la onda de choque.
Figura 3. Artefactos relacionados con la profundidad de medición. (A) Banda subcapsular de baja calidad y velocidad falsamente elevada en los primeros 1,5-2 cm por reverberación acústica. (B) Pérdida de señal por atenuación y aberración a profundidades superiores a 6-7 cm. (C) Caja de elastografía colocada excesivamente profunda en una paciente con aumento del panículo adiposo subcutáneo, resultando en ausencia de mapa codificado.
Figura 4. Control de calidad y errores de muestreo en SWE. (A) Presencia de vasos sanguíneos dentro de la caja de elastografía que distorsionan el mapa de rigidez. (B) Múltiples ROI colocados en un único fotograma durante una sola apnea, lo cual genera correlación artificial y reduce erróneamente el IQR/M. (C) Círculo de ROI en color rojo provisto por el software como indicador de medición de baja calidad. (D) Ausencia de valor numérico ("X.XX m/s") por insuficiente amplitud de la onda de choque.
Figura 5. Esquema sintético de buenas prácticas y escollos comunes. Resumen gráfico para consola de ultrasonido que ilustra la técnica óptima (fila superior: alineación paralela a costillas, posición perpendicular a cápsula, centrado en línea media, llenado completo) vs. errores comunes (fila inferior: sombras, inclinación, ROI sobre vasos o zonas rojas de mala calidad).
Figura 6. Flujo de trabajo de Mejora Continua de la Calidad (CQI). (A) Botón de acceso directo a CQI en la estación de lectura del radiólogo. (B) Formulario web pre-poblado con datos del estudio para enviar comentarios pedagógicos directos al sonografista o técnico.

[1] Department of Radiology, Massachusetts General Hospital, Harvard Medical School, Boston, MA, EE.UU.

[2] Matrícula: M.N. 180.715. Especialidad: Diagnóstico por Imágenes. Institución: Diagnóstico Científico Integral / Universidad del Salvador.

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