Autores del artículo: Siddhant Dogra, Christopher Lew, Olivia Bussey, Soterios Gyftopoulos, Miriam A. Bredella, Michael P. Recht, Bari Dane
Publicado online: RadioGraphics, 46(10), 2026. https://doi.org/10.1148/rg.260009
Sintetizado por la Dra. Karen Robles
El screening oportunista amplía el valor de la TC convencional al convertir estudios realizados por otras indicaciones en una herramienta adicional de prevención y estratificación de riesgo. Las aplicaciones más relevantes actualmente son la evaluación de osteoporosis, esteatosis hepática, sarcopenia, calcificaciones vasculares y composición corporal. La inteligencia artificial facilita la segmentación y cuantificación automática, permitiendo incorporar estas mediciones a grandes volúmenes de estudios. Sin embargo, su implementación clínica requiere estandarización de las mediciones, validación en cada institución, control de calidad y supervisión del radiólogo
Principales aplicaciones
1. Densidad mineral ósea y osteoporosis
Es una de las aplicaciones con mayor grado de validación. Se evalúa principalmente mediante la medición de la atenuación del hueso trabecular del cuerpo vertebral de L1, utilizando una región de interés (ROI). Una disminución de la atenuación permite identificar pacientes con baja densidad mineral ósea y mayor riesgo de fracturas por fragilidad. Los valores deben interpretarse considerando si la TC fue realizada con o sin contraste intravenoso.
2. Esteatosis hepática
Puede evaluarse mediante la atenuación media del parénquima hepático, utilizando ROI o segmentación automática. La evaluación está mejor establecida en TC sin contraste, aunque también existen métodos aplicables a estudios contrastados, de energía dual y TC con conteo de fotones. Permite detectar pacientes con enfermedad hepática esteatósica y riesgo metabólico.
3. Sarcopenia y calidad muscular
Se analiza habitualmente mediante la segmentación de la musculatura a nivel de L3, cuantificando tanto el área muscular como su atenuación. La disminución de la masa muscular y, especialmente, la mioesteatosis se relacionan con fragilidad, complicaciones postoperatorias, menor tolerancia al tratamiento y aumento de la mortalidad.
4. Calcificaciones vasculares
La TC permite identificar y cuantificar automáticamente las calcificaciones de las arterias coronarias, aorta y arterias ilíacas. La cuantificación objetiva de la carga cálcica puede mejorar la estratificación del riesgo cardiovascular frente a la clasificación visual tradicional en leve, moderada o severa. Incluso es posible estimar calcio coronario en TC de tórax no sincronizadas con ECG.
5. Adiposidad visceral y subcutánea
La segmentación automática, generalmente a nivel de L3, permite cuantificar el tejido adiposo visceral y subcutáneo. La adiposidad visceral y sus características de atenuación se relacionan con diabetes, síndrome metabólico, enfermedad cardiovascular y mortalidad.
6. Aplicaciones emergentes en neurorradiología
Se estudia la cuantificación de calcificaciones arteriales intracraneales y la medición automatizada del volumen cerebral en TC de cerebro. Estas aplicaciones podrían contribuir a estimar riesgo cardiovascular, deterioro cognitivo y enfermedad neurodegenerativa, aunque todavía requieren mayor validación antes de su incorporación rutinaria.