Nota Central

Sensibilidad y especificidad de la radiografía, frente a tomografía y resonancia magnética en lesiones fisiarias en Clínica del Valle, Comodoro Rivadavia, Argentina

Lectura: 5 minutos /

Autores: Fabio A. Bolaños C., Javier Martínez, Dennis Thomas y Jhon Escudero.[1]


Resumen

Las fracturas de Salter-Harris (fracturas fisarias) afectan la placa de crecimiento (fisis) y, por lo tanto, se aplican específicamente a las fracturas óseas en niños. El sistema de clasificación utilizado para graduar las fracturas, según la afectación de la fisis, la metáfisis y la epífisis, es importante, ya que influye tanto en el pronóstico como en el tratamiento.

La mayoría de los huesos largos del cuerpo contienen al menos dos placas de crecimiento. Cerca de ambos extremos del hueso, se encuentra una placa de cartílago hialino, entre la epífisis y la metáfisis. Una vez que un niño o adolescente alcanza su máximo crecimiento, la placa se osifica y forma una línea epifisaria.

Las fracturas fisarias tienden a ocurrir a través de la zona de calificación provisional; sin embargo, pueden cruzar varias zonas, dependiendo del tipo de lesión o la fuerza externa aplicada (por ejemplo, fuerzas de corte vs. compresión vs. tensión).

La zona de células hipertróficas/en maduración suele verse afectada cuando se producen fracturas. En caso de fractura, el riego sanguíneo, que llega al hueso a través de la epífisis, puede verse comprometido. Los métodos diagnósticos con los que se cuenta para diagnosticar fracturas de las líneas fisiarias son: la radiografía, en la que encontraremos ensanchamiento fisiario con líneas de fractura epifisarias y/o metafisarias, ensanchamiento fisario persistente> 3 mm postreducción indica compresión, que requiere reducción abierta, con mayor frecuencia, periostio suprayacente, fragmento óseo por lesión conminuta. Por tomografía, se podrá encontrar lesión conminuta, desplazamiento, escalón en superficie articular, fragmento intraarticular libre, posibilidad de realizar reconstrucción triplanar, escalón en superficie articular > 2 mm. Por resonancia, se encontrará línea de fractura con baja intensidad de señal, en T2 con SG línea de fractura con intensidad de señal alta debido a líquido, edema de tejido blando y médula ósea, alrededor elevación de periostio metadiafisiario libre por hemorragia subperióstica, tendón, ligamento o periostio de intensidad de señal baja, pocas veces atrapado en la fractura.

Palabras clave: fisis, fractura de Salter Harris, radiografía, tomografía, resonancia.


Abstract

Salter-Harris fractures (physeal fractures) refer to fractures that affect the growth plate (physis) and therefore apply specifically to bone fractures in children. The classification system used to grade fractures according to the involvement of the physis, metaphysis, and epiphysis is important, as it influences both prognosis and treatment.

Most long bones in the body contain at least two growth plates. Near both ends of the bone, there is a plate of hyaline cartilage between the epiphysis and metaphysis. Once a child or adolescent reaches their maximum growth, the plate ossifies and forms an epiphyseal line.

Physeal fractures tend to occur through the zone of provisional calcification; however, they can cross several zones depending on the type of injury or the external force applied (e.g., shear vs. compression vs. tension forces). The zone of hypertrophic/maturating cells is often affected when fractures occur. In the case of a fracture, the blood supply to the bone, which reaches the epiphysis, can be compromised.

The diagnostic methods available for diagnosing fractures of the physeal lines are radiography, which will show physeal widening with epiphyseal and/or metaphyseal fracture lines; persistent physeal widening > 3 mm post-reduction indicates compression, which requires open reduction; more frequently, overlying periosteum; bone fragment due to comminuted injury; computed tomography, which may show comminuted injury, displacement, step-off on the articular surface, free intra-articular fragment, possibility of triplanar reconstruction, step-off on the articular surface > 2 mm; magnetic resonance imaging, which will show a fracture line with low signal intensity; on T2 with SG, a fracture line with high signal intensity due to fluid, soft tissue edema, and bone marrow around it; elevation of free metadiaphyseal periosteum due to subperiosteal hemorrhage; tendon, ligament, or periosteum with low signal intensity, rarely trapped in the fracture.

Keywords: physis, Salter-Harris fracture, radiography, tomography, resonance.


Fractura de Salter-Harris

Figura 1. Fractura de Salter-Harris. A la izquierda: radiografía, fractura tipo II de Salter-Harris en un niño de 15 años, ligeramente oblicua, de la muñeca izquierda. Muestra una fractura oblicua (flecha) a través de la metáfisis radial distal que llega a la fisis. A la derecha: radiografía lateral de muñeca Fractura sutil de Salter-Harris tipo I en un paciente masculino de casi 18 años que está cerca de alcanzar la madurez esquelética. La radiografía lateral muestra una fisis radial distal ligeramente ensanchada (flecha), con hinchazón de tejido blando suprayacente. Fuente: Jason T. Little, MD, Nina B. Klionsky, MD, Abhishek Chaturvedi, MD, Aditya Soral, MBBS, MS, Apeksha Chaturvedi, MD (2014). Pediatric Distal Forearm and Wrist Injury: An Imaging Review RadioGraphics.

Materiales y métodos

Se realizó un estudio retrospectivo desde enero de 2022 hasta octubre de 2025 con población pediátrica de ambos sexos, de entre 5 y 16 años de edad, con diagnóstico de fractura de Salter-Harris en Clínica del Valle, Comodoro, Provincia de Chubut, mediante tres métodos diagnósticos: radiografía, tomografía y resonancia magnética. El objetivo fue comparar la sensibilidad y especificidad de la radiografía frente a la tomografía y resonancia, considerando que los dos últimos tienen una sensibilidad y especificidad del 100% y la cantidad de tomografías es poca.

Especificidad verdaderos negativos/verdaderos negativos + falsos positivos (no hay diagnósticos normales)100%.

En el caso de la radiografía, no se cuenta con falsos positivos dado que el diagnóstico se confirmó con tomografía y resonancia, siendo este 0. Esto indica que la especificidad del método diagnóstico es del 100%.

Gráfico 1
Gráfico 2
Gráfico 3

Resultados

De todos los estudios realizados, 51 (33,77%) fueron diagnosticados como normales, patológicos mediante radiografía 75 (49,66%), por tomografía 34 (22,5%) y por resonancia magnética 107 (70%), teniendo en cuenta que en el caso de la TC y RM se consideró una sensibilidad y especificidad del 100%, dado que presentan un diagnóstico establecido en relación con fracturas fisiarias. En cuanto a la radiografía, sigue siendo un desafío el diagnóstico en sospechas de fracturas de Salter-Harris, especialmente tipo I y tipo V, por los resultados que se obtuvieron de los datos del presente trabajo, encontrando que frente a los otros métodos diagnósticos, presenta una sensibilidad del 60% con una especificidad del 40%, dado que en 90 casos (59,6%) se requirió complementar con TC y RM.

Figura 2. Paciente masculino de 14 años refiere cuadro clínico de un día de evolución, consistente en gonalgia derecha posterior a rotación de la rodilla con el pie fijo mientras jugaba al fútbol. Imagen de la izquierda: radiografía A-P que muestra discreto ensanchamiento de la línea fisiaria medial (flecha naranja). Imagen de la derecha: RM coronal con densidad protónica FSE con saturación grasa que muestra leve aumento de la intensidad de la señal sobre la medula ósea del margen externo del cóndilo femoral lateral, asociado a discreto aumento de la intensidad de la señal sobre la línea fisaria a dicho nivel (flecha naranja). Imagen inferior: RM plano coronal (flecha naranja), hallazgo en relación con lesión de Salter-Harris tipo 1. Imágenes de la base de datos de Clínica del Valle.
Figura 3. Paciente de 13 años consulta por trauma en mano derecha. Se realizó TC de muñeca. En la imagen de la izquierda, en plano de reconstrucción coronal, se evidencia a nivel de radio distal en la placa de crecimiento epifisario hacia su tercio ventral discreto aumento de su densidad, impresionando estrechamiento a dicho nivel (flecha naranja). Imagen de la derecha, en plano de reconstrucción sagital, persiste área de colapso de la línea fisiaria (flecha naranja y línea continua naranja), hallazgo en posible relación con fractura de Salter-Harris tipo 5 por mecanismo de compresión ósea. Imágenes de la base de datos de Clínica del Valle.

Discusión

Las fracturas de Salter-Harris son hallazgos frecuentes en pacientes pediátricos posteriores a trauma, siendo importante saber los signos y hallazgos mediante los diferentes métodos de imágenes para su adecuado diagnóstico, es necesario tener en cuenta el mecanismo, el compromiso de los tejidos blandos adyacentes, la clínica del paciente y, en la mayoría de los casos, realizar estudios imagenológicos complementarios para dar un adecuado manejo y evitar complicaciones-secuelas en las zonas de crecimiento.

Conclusión

La sensibilidad de la radiografía frente a la resonancia fue baja, y frente a la tomografía fue discretamente alta en nuestra institución, sabiendo que no hay como tal un método diagnóstico gold standard para  lesiones fisiarias durante el trabajo, mediante revisión de literatura y revistas radiológicas, se considera que los métodos que tengamos a disposición deben actuar en conjunto si hay sospecha, para realizar un adecuado diagnóstico, y en especial la radiografía, porque es el método inicial en un trauma y en algunos lugares es el único método que se tiene a disposición.

Bibliografía

Chaturvedi, A., Mann, L., Cain, U., Chaturvedi, A., Klionsky, N. B. (2020). Acute Fractures and Dislocations of the Ankle and Foot in Children. RadioGraphics, 40(3), 754-774. doi: 10.1148/rg.2020190154

Donnelly, D. (ed.) (2014). Diagnóstico por Imagen. Pediatría (2a ed.). “Aparato locomotor” (pp. 747-752). Editorial Marbán.

Greenspan, A. (2002). Radiología de huesos y articulaciones. Editorial Marbán.

Little, J. T., Klionsky, N. B., Chaturvedi, A., Soral, A., Chaturvedi, A. (2014). Pediatric Distal Forearm and Wrist Injury: An Imaging Review. RadioGraphics, 34(2), 472-490. doi: 10.1148/rg.342135073

Resncick, D. (2006). Huesos y articulaciones en imágenes radiológicas (3a ed.) (pp. 815-823). Editorial Elsevier.

Stoller, D. V. (2014). RM en ortopedia y en lesiones deportivas. Editorial Marbán.

[1] Servicio de Diagnóstico por Imágenes, Clínica del Valle, Comodoro Rivadavia, Argentina.

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