Multimodality Imaging of Liver Infections: Differential Diagnosis and Potential Pitfalls

Vol. IV – Nº 1

Referencia
Bächler P., Baladron M. J., Menias C. et al.
RadioGraphic, 2016, 36, 1.001-1.023, jul.

Imágenes multimodales en las infecciones hepáticas: diagnósticos diferenciales y potenciales errores

Las imágenes desempeñan un papel importante en la detección temprana, la caracterización y el tratamiento en las enfermedades infecciosas del hígado, especialmente las de origen fúngico y de características piógenas, ya que al no ser tratadas a tiempo pueden tener un desenlace fatal. A continuación una descripción de los distintos tipos de infecciones.

Infecciones bacterianas
Abscesos hepáticos piógenos: presentan manifestaciones clínicas variadas, como fiebre y dolor abdominal en el cuadrante superior derecho. La bacteria que se aísla con más frecuencia es la Escherichia coli; sin embargo, datos recientes evidencian a la Klebsiella pneumoniae como el principal patógeno. En la ecografía, los microabscesos se observan como nódulos hipoecoicos. Los grandes abscesos se observan desde imágenes hipoecoicas hasta masas hiperecoicas, dependiendo la presencia de ecos internos que en algunas ocasiones simulan una lesión sólida. El hallazgo en la tomografía computada (TC) más común es una lesión con área hipodensa periférica que se realza al contraste. En la resonancia magnética (RM) se observan hipointensos en T1, hiperinteinsos en T2, lo cual puede variar según el contenido proteico. El realce con contraste es similar en la TC. Aunque diferenciar un absceso de un tumor necrótico resulta en muchas ocasiones difícil, hay que tener en cuenta el mapa del coeficiente de difusión aparente o ADC (Apparent Diffusion Coefficient), la di-fusión y el realce de la pared.
Enfermedad hepática granulomatosa tuberculosa: la tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades contagiosas más mortales del mundo. En pacientes inmunocomprometidos se observa una afectación hepática. Puede presentarse de forma micronodular, la cual es la más frecuente pero la que menos se detecta por imágenes, ya que solo se visualiza como hepatomegalia. La forma macronodular es poco común y pueden presentarse nódulos únicos o múltiples, que son hipoecoicos en la ecografía y hipodensos en la TC. En la RM son hipointensos en T1 y en T2 tienen aspecto variable según el estadio de la enfermedad.
Bartonelosis: esta enfermedad es causada por una bacteria gram negativa, Bartonella henselae, que se transmite por un arañazo o mordedura de gato. La afección hepática se caracteriza por presentar múltiples granulomas necrotizantes. En la ecografía, las lesiones pueden presentarse de varias formas, pero generalmente es como nódulos hipoecoicos no específicos. En la TC pueden observarse hipo o isodensos al parénquima hepático y presentar realce periférico. La confirmación requiere análisis serológico o muestras de tejido.

Infecciones virales
Hepatitis viral: sus manifestaciones clínicas varían desde ser asintomática hasta presentar una insuficiencia aguda fulminante del hígado. Los hallazgos por imágenes son inespecíficos, y su diagnóstico se basa en la realización de una serología o análisis histopatológicos. En la ecografía se puede observar una hepatomegalia con disminución de la ecogenicidad, lo que da una apariencia de “cielo estrellado” por el aumento de la ecogenicidad de las tríadas portales. En la TC puede presentar un edema periportal y realce heterogéneo.

Infecciones parasitarias
Absceso amebiano: es la complicación extra-intestinal más frecuentemente causada por el Entamoeba histolytica. En el estudio por imágenes se observa como una imagen unilocular que en algunos casos puede presentar tabiques en su interior. Estos absesos son solitarios y se encuentran en el lóbulo derecho hepático. En la ecografía se visualizan como una imagen redondeada, hipoecoica, con ecos internos. En la TC se observa una lesión con pa-red definida que realza al contraste; en la RM, como otros abscesos piógenos, hipointensos en T1, hiperintensos en T2 y asociados con frecuencia a un edema perilesional.
Equinococosis: es una zoonosis que se presenta en todo el mundo producida por la ingestión de alimentos o agua contaminada con huevos de tenia Echinococcus. Las características imagenológicas pueden ser suficientes para el diagnóstico. La clasificación de la Organización Mundial de la Salud incluye cinco tipos que corresponden a la etapa del crecimiento del quiste.
Fascioliasis: es causada por el trematodo Fasciola hepática. Su infección se divide en dos fases: la hepática y la biliar. Durante la fase hepática, en la ecografía se observan nódulos hipoecoicos, confluentes, mal definidos. En la fase biliar se distingue un engrosamiento de la pared de la vesícula biliar y la dilatación de la vía biliar intrahepática. Si están vivos, los parásitos se puede visualizar con apariencia en forma de hoja que se mueve durante la realización de la ecografía.

Infecciones fúngicas
Micosis: en pacientes inmunocomprometidos se ha reconocido como una manifestación de la candidiasis diseminada. En la ecografía se pueden distinguir cuatro patrones: nódulo hipoecoico con un anillo hiperecoico y otro hipoecoico, apariencia de “ojo de buey”, nódulo hipoecoico y foco ecogénico.
Histoplasmosis: es una micosis endémica común. Los hallazgos de imagen son similares a los observados en otras enfermedades fúngicas, consistentes en múltiples y pequeñas lesiones en el parénquima hepático, asociadas a la afectación del bazo.

CONCLUSIÓN
El papel de las imágenes es muy importante en el diagnóstico de las enfermedades infecciosas del hígado. Aunque en la ecografía se pueden detectar hallazgos inespecíficos, esta información se puede complementar mediante la TC y la RM, que brindan mayores detalles.

Recopilado por Audrey Murcia Alvarado

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