Responsabilidad profesional y nuevo Código Civil

Vol. II – Nº 2

Autora
Dra. Marcela Patricia Miranda, médica, especialista en Psiquiatría y Medicina Legal

A partir del 1º de agosto de este año entró en vigencia el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, aprobado por la ley 26994, el que presenta profundos cambios con respecto al anterior. En este artículo destacaremos aquellos artículos que consideramos de mayor relevancia relacionados con la práctica médica..

Estimados colegas, en esta oportunidad vamos a desarrollar ciertos contenidos relacionados con el arte de curar y nuestra jurisprudencia. Como es de público conocimiento, a partir del 1º agosto de este año entró en vigencia el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación Argentina, el cual fue aprobado por la ley 26994; el nuevo cuerpo normativo está conformado por 2671 artículos y presenta profundos cambios, entre los cuales podemos mencionar aquellos relacionados con la responsabilidad profesional.

En primer lugar, sabemos que todo acto médico implica, por un lado, una obligación de medios y, para el caso de radiología, de resultados; dicha obligación surge de la relación contractual con el paciente; por otro lado, cuando hablamos de responsabilidad hacemos referencia a la obligación de responder por nuestros actos, significa compensar un daño, si lo hubiera, ya sea con dolo o culpa. Se citan a continuación aquellos artículos relevantes para tener en cuenta:

LIBRO TERCERO: DERECHOS PERSONALES,
Titulo v: Otras fuentes de las obligaciones 
En el capítulo 1, encontramos: Responsabilidad civil
SECCION 1ª: Disposiciones generales 
ART. 1708.- Funciones de la responsabilidad. Las disposiciones de este título son aplicables a la prevención del daño y a su reparación.
ART. 1709.- Prelación normativa. En los casos en que concurran las disposiciones de este Código y las de alguna ley especial relativa a responsabilidad civil, son aplicables, en el siguiente orden de prelación:
a) las normas indisponibles de este Código y de la ley especial;
b) la autonomía de la voluntad;
c) las normas supletorias de la ley especial;
d) las normas supletorias de este Código.

SECCION 3ª: Función resarcitoria
ART. 1716.- Deber de reparar. La violación del deber de no dañar a otro, o el incumplimiento de una obligación, da lugar a la reparación del daño causado, conforme con las disposiciones de este Código.

ART. 1717.- Antijuridicidad. Cualquier acción u omisión que causa un daño a otro es antijurídica si no está justificada.
Causales de justificación:
ART. 1718.- Legítima defensa, estado de necesidad y ejercicio regular de un derecho.
ART. 1723.- Responsabilidad objetiva. Cuando de las circunstancias de la obligación, o de lo convenido por las partes, surge que el deudor debe obtener un resultado determinado, su responsabilidad es objetiva.
ART. 1724.- Factores subjetivos. Son factores subjetivos de atribución la culpa y el dolo. La culpa consiste en la omisión de la diligencia debida según la naturaleza de la obligación y las circunstancias de las personas, el tiempo y el lugar. Comprende la imprudencia, la negligencia y la impericia en el arte o profesión. El dolo se configura por la producción de un daño de manera intencional o con manifiesta indiferencia por los intereses ajenos.
ART. 1725.- Valoración de la conducta. Cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor es la diligencia exigible al agente y la valoración de la previsibilidad de las consecuencias.
ART. 1726.- Relación causal. Son reparables las consecuencias dañosas que tienen nexo adecuado de causalidad con el hecho productor del daño. Excepto disposición legal en contrario, se indemnizan las consecuencias inmediatas y las mediatas previsibles.
ART. 1727.- Tipos de consecuencias. Las consecuencias de un hecho que acostumbran a suceder según el curso natural y ordinario de las cosas, se llaman en este Código “consecuencias inmediatas”. Las consecuencias que resultan solamente de la conexión de un hecho con un acontecimiento distinto, se llaman “consecuencias mediatas”. Las consecuencias mediatas que no pueden preverse se llaman “consecuencias casuales”.
ART. 1730.- Caso fortuito. Fuerza mayor. Se considera caso fortuito o fuerza mayor al hecho que no ha  podido ser previsto o que, habiendo sido previsto, noha podido ser evitado. El caso fortuito  o fuerza mayor exime de responsabilidad, excepto disposición en contrario.
Este Código emplea los términos “caso fortuito” y “fuerza mayor” como sinónimos.
ART. 1734.- Prueba de los factores de atribución y de las eximentes. Excepto disposición legal, la carga de la prueba de los factores de atribución y de las circunstancias eximentes corresponde a quien los alega.
ART. 1735.- Facultades judiciales. No obstante, el juez puede distribuir la carga de la prueba de la culpa o de haber actuado con la diligencia debida, ponderando cuál de las partes se halla en mejor situación para aportarla. Si el juez lo considera pertinente, durante el proceso debe comunicar a las partes que aplicará este criterio, de modo de permitir a los litigantes ofrecer y producir los elementos de convicción que hagan a su defensa.
ART. 1736.- Prueba de la relación de causalidad. La carga de la prueba de la relación de causalidad corresponde a quien la alega, excepto que la ley la impute o la presuma. La carga de la prueba de la causa ajena, o de la imposibilidad de cumplimiento, recae sobre quien la invoca.

Ahora bien, ¿cuándo hablamos de daño?:
SECCION 4ª: Daño resarcible
ART. 1737.- Concepto de daño. Hay daño cuando se lesiona un derecho o un interés no reprobado por el ordenamiento jurídico que tenga por objeto la persona, el patrimonio o un derecho de incidencia colectiva.
ART. 1738.- Indemnización. La indemnización comprende la pérdida o disminución del patrimonio de la víctima, el lucro cesante en el beneficio económico esperado de acuerdo a la probabilidad objetiva de su obtención y la pérdida de chances. Incluye especialmente las consecuencias de la violación de los derechos personalísimos de la víctima, de su integridad personal, su salud psicofísica, sus afecciones espirituales legítimas y las que resultan de la interferencia en su proyecto de vida.
ART. 1739.- Requisitos. Para la procedencia de la indemnización debe existir un perjuicio directo o indirecto, actual o futuro, cierto y subsistente. La pérdida de chance es indemnizable en la  medida en que su contingencia sea razonable y guarde una adecuada relación de causalidad con el hecho generador.
ART. 1740.- Reparación plena. La reparación del daño debe ser plena. Consiste en la restitución de la situación del damnificado al estado anterior al hecho dañoso, sea por el pago en dinero o en  especie. La víctima puede optar por el reintegro específico, excepto que sea parcial o totalmente imposible, excesivamente oneroso o abusivo, en cuyo caso se debe fijar en dinero. En el caso de daños derivados de la lesión del honor, la intimidad o la identidad personal, el juez puede, a pedido de parte, ordenar la publicación de la sentencia, o de sus partes pertinentes, a costa del responsable.
ART. 1746.- Indemnización por lesiones o incapacidad física o psíquica. En caso de lesiones o  incapacidad permanente, física o psíquica, total o parcial, la indemnización debe ser evaluada
mediante la determinación de un capital, de tal modo que sus rentas cubran la disminución de la aptitud del damnificado para realizar actividades productivas o económicamente valorables,
y que se agote al término del plazo en que razonablemente pudo continuar realizando tales actividades. Se presumen los gastos médicos, farmacéuticos y por transporte que resultan razonables
en función de la índole de las lesiones o la incapacidad. En el supuesto de incapacidad permanente se debe indemnizar el daño aunque el damnificado continúe ejerciendo una tarea remunerada. Esta indemnización procede aun cuando otra persona deba prestar alimentos al damnificado.

En síntesis, podemos concluir que:
Estamos frente a un nuevo código que se ha realizado más personalizado (Art. 1 y Art. 2), si la obligación es de resultado, la imputación es objetiva, la carga de la prueba corresponde al
que alega, aunque el juez puede distribuir dicha carga teniendo en cuenta cuál de las partes está en mejores condiciones de aportarla; también cabe destacar que este código se debe completar con la ley de Derechos del Paciente 26.529/09, esto se concluye con el Art.1709, donde menciona ley especial y, por último, se unificó el concepto de relación como contractual, derivando esto en la prescripción de la acción de reclamos por daños a los tres años (Art. 2561, plazos de prescripción).

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